Claves para que tu Narcisismo sea saludable

Cuando escuchamos la expresión: “Pepito es un narcisista” suele ser en sentido peyorativo. El mito de narciso (que se enamoró de su reflejo en el río, muriendo ahogado tras abalanzarse sobre él) nos sugiere una connotación negativa: “admiración excesiva por uno mismo que redunda en demandar del entorno el mismo reconocimiento”. Sobre este estereotipo, llevado al extremo, existe el trastorno de la personalidad narcisista.

Sin llegar a este extremo, el narcisismo no es ni bueno ni malo en sí mismo, ya que es un rasgo de personalidad que todos usamos para calibrar internamente nuestra bondad de ajuste y adaptación al entorno

¿Qué entendemos por narcisismo?

valoración , juicio y admiración sobre uno mismo en las diversas facetas que componen nuestro auto-concepto personal”.

Vivimos  en autoevaluación continua con nosotros mismos: nos testamos y valoramos según un combinado de ideales personales, familiares y sociales en los que nos basamos para calibrar la excelencia de nuestra persona. Estos conceptos pueden ser de muchos tipos:  belleza, honradez, habilidad, inteligencia, simpatía, sensibilidad, originalidad etc.

El combinado de estos referentes se forja en la infancia aunque evoluciona durante toda la vida.

¿Cuál es primer espejo en el que se mira un niño como Narciso en el río? El rostro de mamá y papá, y sus mensajes de refuerzo, crítica o indiferencia que son el feed back ambiental del niño. Además los padres ayudan a decidir el peso de cada ideal en el autoconcepto, pues obviamente no se ensalzan los mismos valores en todas las familias.

Un niño puede sentirse listo, bueno, generoso, importante, torpe etc según sus padres se lo transmitan.

El niño se autoetiqueta antes de tener vocabulario para ello, en base a sensaciones.

 El niño define su identidad y se califica a sí mismo como “apto o erróneo” según el modelo de adecuación transmitido por sus padres:

La configuración de nuestro narcisismo se moldea también con nuestra genética y nuestros recursos innatos y aprendidos:

Por ejemplo una madre que le da mucha importancia a la belleza, puede que su hijo (por identificación con ella y persiguiendo su reconocimiento) la valore en la misma medida, pero puede que suceda justo lo opuesto, que reaccione confrontativamente rechazando esos valores. Todo dependerá de los recursos del niño más las posibilidades que le ofrezca su entorno para conseguir atención, protección y afecto en este proceso.

Este sentimiento de adecuación, de estar a la altura de las expectativas, entronca con la autoestima: Sentirme adecuado significa valorarme, quererme y aceptarme tal y como soy.

El narcisismo aumenta la motivación en la vida

El narcisismo puede ser positivo o negativo, todo depende de cómo lo orientemos

No obstante conviene distinguir la autoestima del narcisismo. El narcisismo va un paso más allá, pues supone cierta recreación en lo que uno es, implica admiración y placer de verse a uno mismo en ciertas facetas. El narcisismo implica orgullo. El orgullo es un sentimiento denostado socialmente, pero que todos experimentamos a menudo, al igual que su opuesto: la vergüenza.

El acto de evaluarnos y calificarnos sucede sin darnos cuenta:  evaluamos nuestro aspecto físico, habilidades intelectuales, físicas o sociales, nuestra asertividad, valentía, coherencia, bondad etc y lo hacemos casi inconsciente e involuntariamente. Un ejemplo: cuando vemos a una persona que admiramos (o despreciamos) automáticamente nos comparamos con ella, así ante un político corrupto, nos percibimos más honrados, mientras que al lado de un cooperante de África podríamos vernos menos solidarios.

Dado que vivimos en continua evaluación con nosotros mismos, procuremos hacer de este proceso algo positivo para nosotros y nuestro entorno, cuyas  clave son:

Los referentes e ideales que componen mi narcisismo.

1. ¿Son realistas estos ideales?

2. ¿Soy excesivamente severo o exigente para alcanzar esos ideales? ¿Los vivo como obligaciones?

3. ¿Hay algún aspecto de mi narcisismo que de tanto atenderlo me perjudico o daño a otros?

4. ¿Hay algún área de mi narcisismo que me hace descuidar otras facetas ?

Detrás del triunfo, la realización personal, los éxitos, los grandes logros, anida también un motor que nos ayuda a tener la motivación alta: nuestro narcisismo.

El orgullo, el pundonor, el placer de gustarse a uno mismo, es de por sí un motor en la vida que bien dirigido nos ayuda a ser más felices y adaptados a nuestra sociedad. Lo importante es la mesura, la flexibilidad y la variabilidad en esta faceta humana.


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