Pautas para Subir la Autoestima

Generalmente nombramos la palabra autoestima cuando la echamos en falta: es común decir o escuchar expresiones como “tengo baja autoestima o estoy pasando una racha con la autoestima por los suelos”. Sin embargo es raro escuchar: “tengo la autoestima demasiado alta, o tengo la autoestima equilibrada”

Pero ¿qué es la autoestima? Pues ni más ni menos que el amor por uno mismo, es decir el amor propio. Estimar es amar, y para amar hay que valorar. Quien te quiere te valora, y quien te quiere y no te valora, realmente no te quiere. Lo mismo pasa con nosotros mismos, si te estimas y te quieres de verdad entonces te valoras.

para valorarte tienes que quererte

Para quererte necesitas valorarte y para valorarte necesitas demostrártelo a ti mismo con hechos

A menudo sucede, sobre todo en las mujeres, que tenemos la sensación de que sí nos queremos pero no nos llegamos a valorar ¿por qué pasa esto tan frecuentemente? ¿cómo es posible que seamos capaces de valorar cualidades ajenas y tengamos tanta dificultad en reconocer nuestra propia valía?

La falta de autoestima es factor importante de ansiedad por ello…

Vamos a dibujar el mapa de la raíz de esta dificultad para ser capaces de abordar este problema tan común:

  •   RAÍCES CULTURALES: esta mal visto reconocer y expresar en público cualidades propias, pues se asocia al orgullo y a la prepotencia, sin embargo está bien visto reconocer los propios defectos, pues se asocia a la humildad y la honestidad. Esto, aplicado de forma absoluta, además de ser injusto, no se corresponde con la realidad, y nos obliga a emplear la falsa modestia para ser mejor aceptados socialmente, lo cual, con el paso de los años deriva en:
  1. Ceguera ante mis propias cualidades y lupa para ver mis defectos. De tanto fijarme en las cosas que no hago bien, y obviar mis cualidades, llega un momento en que NO tengo en cuenta mis habilidades, nos las valoro, incluso las percibo como características neutras, sin mérito ninguno.
  2. Dependencia emocional hacia el elogio ajeno: como no estoy habituado reconocer mis virtudes, dependo del reconocimiento ajeno para recibir valoraciones positivas, lo cual me hace más vulnerable a las crítica de los demás, y me empuja a vivir con mayor temor sus valoraciones negativas.
  • PERSPECTIVA VICIADA AL COMPARARNOS cuando fallamos en algo nos comparamos
    Cuando nos comparamos con otro solemos escojer nuestro peor defecto con la mejor cualidad del otro

    Cuando nos comparamos con otro solemos escoger nuestro peor defecto con la mejor cualidad del otro.

    desde la única perspectiva que tenemos, la nuestra, lo cual no sería negativo si pudiéramos adoptar otros puntos de vista. Al estar acostumbrado a señalar mis defectos, cuando llega el momento de ver dónde he fallado me comparo con aquellas personas que brillan en esa faceta, y me olvido de ver las facetas en las que esa persona con la que me comparo es peor que yo! Esto aumenta mi sensación de invalidez, y me ayuda a sentir complejo de mi torpeza. Es fundamental hacer un repaso de mis habilidades en otras facetas en las que soy más brillante que esa persona con la que me comparo.

¿cómo romper esas rutinas no saludables?

Lo primero es tomar conciencia de que NO va a venir la musa que por arte de magia nos inocule el sentimiento de auto-valía que ahora no tenemos. Ni siquiera en formato de príncipe azul. La falta de auto-valoración viene por una acumulación de hábitos desfavorables, y es a través de hábitos de auto-cuidado que conviene incorporar a nuestra vida lo que nos hará recuperar nuestro amor por uno mismo.

Para ello te recomiendo que incorpores a tu vida los siguientes ejercicios para subir la autoestima:

  • Mide tu autoestima de vez en cuando con un par se sencillos ejercicios:
  1. Ponte de pie con los ojos cerrados, coloca tu mano en horizontal con
    es importante tener la autoestima en equilibrio

    Es difícil mantener la autoestima siempre equilibrada y cuando la descompensamos suele ser a la baja.

    las palmas hacia abajo (sin tocarte) en el punto donde crees que llega tu altura física total, abre los ojos y comprueba dónde se ha quedado tu mano: si está por debajo de tu altura real, quizá necesites un empujón de autoestima y si se quedó por encima seguramente no has leído hasta aquí😉. Si quedó en tu altura real, enhorabuena!. Obviamente este ejercicio es tan sólo una aproximación.

  2. Piensa rápidamente, o escribe 7 virtudes tuyas y luego haz lo mismo con defectos. Si terminaste la lista de los defectos mucho más rápido es que tu autoestima, en este momento, tiende a la baja.
  • Hacer ejercicios de comparación sanos: con personas que admiras o con las que a menudo te comparas. El ejercicio consiste en revisar aquellas áreas de tu vida en la que tú te manejas mejor que esas personas, da igual si esa faceta no te preocupa, lo importante es que tengas una imagen de ti mismo más justa y completa cada vez que te compares. No se trata de rebajar a otras personas, pero sí de aprender a verte a ti y a ellos de una manera mas equilibrada (sin destruir al otro).
  • Hacer recuento de tus cualidades y enviarte mensajes positivos: sin vergüenza, repasa a menudo tus habilidades, escríbelas, léelas (en privado o en público), compártelas si puedes, con gente de confianza, al principio te resultará ridículo, después te darás cuenta que les estás haciendo un favor a ellos porque les autorizas a hacer lo mismo. Valen cualidades de todo tipo: desde tus habilidades culinarias, tu belleza, simpatía, capacidad para aprender de los errores o reponerte de los fracasos hasta la capacidad para escuchar, tu entusiasmo, tus inquietudes, generosidad, paciencia, creatividad, alegría, sensibilidad, visión para los negocios … lo que sea!. Al principio te parecerá que lo haces de manera forzada, el objetivo es que poco a poco vayas incorporando a tu discurso expresiones en las que reconozcas tus habilidades de manera natural y contextualizada, por ejemplo: Paco: “me voy que tengo partido de fútbol” Berto: “ah sí? Y qué tal juegas” Paco: “soy un lento! pero bueno me gusta”, Paco podría aproximarse más a la realidad así: “pues remato bastante bien, aunque no soy rápido, y sobre todo me divierto”
  • Regalarte más actividades placenteras, en compañía y especialmente en solitario: aprender a disfrutar de momentos en soledad, ocupándote en aquello que más te guste: ir de compras, leer, cocinar, pasear, tomar un café, ver tv, darte un baño… En definitiva obligarte a dedicarte momentos de cuidado y amor, que harán que tu organismo a la larga reciba como una manera de auto-valorarte sin depender de otros para ello. Muchas veces colocamos en otros toda la responsabilidad para disfrutar y elevar nuestra autoestima, lo que puede llegar a ser una carga para ellos, y sobre todo alimenta nuestra sensación de dependencia en el otro.
  • Aprender a hacer y encajar críticas constructivas para ser menos vulnerable al juicio ajeno: Es necesario aprender a realizar y encajar críticas, practicando la distancia emocional, recibirlas y hacerlas como algo parcial de nuestra vida y no como una totalidad que valora nuestra persona. Os dejo este vídeo de RTVE (de menos de 10 minutos) que explica muy bien cómo hacerlo pinchando aquí

Y… si tienes algún comentario o duda no dejes de expresarlo.

Una respuesta a “Pautas para Subir la Autoestima

  1. Pingback: Claves para ser Autónomo Emocionalmente (de verdad) | Ansiedad y Estres Laboral·

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