Distinguir la responsabilidad de la culpa

Ante una misma situación hay personas que sienten una tremenda culpabilidad, y otras personas que sienten un fuerte sentido de la responsabilidad.

El sentimiento de culpa paraliza y bloquea, produce ansiedad, y en caso de provocar movimiento lo hace en sentido de huida, la responsabilidad en cambio provoca dinamismo, te permite agarrar las riendas e implica un movimiento hacia delante: es como un estrés manejable.

Pongamos un ejemplo:

Imagina que cometes un error con alguien, sabes que no actuaste bien y por acción u omisión esa persona se ha sentido agraviada por ti. Esto puede generar en ti dos sentimientos: sentirte culpable e incluso un poco avergonzado por ello o sentirte responsable (sin por ello flagelarte) y estar dispuesto a reparar el daño. Ambos sentimientos: el de culpa y el de responsabilidad son necesarios, gracias al sentimiento de culpa fomentamos nuestra empatía desde que somos niños, y gracias al sentimiento de responsabilidad (que más que un sentimiento es un concepto sobre nosotros mismos y nuestro entorno) le ponemos solución.

El exceso de culpa puede llegar a producirnos vergüenza, a veces incluso bochorno, y eso nos hace huir o desaparecer, preferir no volver a ver en nuestra vida a la persona agraviada, a veces también la culpa nos sirve como distracción: mientras estoy dedicando energía a flagelarme o avergonzarme evito dedicar esa energía para resolver la situación (he ahí la doble trampa de la culpa).

Lo importante es distinguirlas: es importante no sentirte responsable cuado no te corresponde y no sentir culpa cuando eres responsable pero no puedes evitar los hechos:

Vamos con otro ejemplo: Imagínate que tu situación económica cambia de la noche a la mañana porque te has quedado sin empleo de repente y vas a tener que tomar decisiones como borrar a tus hijos de actividades extraescolares interesantes, o no vas a poder cumplir esa promesa que le hiciste a tu pareja: “de este año no pasa que hagamos ese estupendo viaje juntos, sin niños”, imagínatelo, a muchos de vosotros os está pasando esto, lo sé.

Perdonarte a ti mismo con resposabilidad

Perdonate a ti mismo con resposabilidad

En este caso, cualquier sentimiento de culpa es erróneo, sin embargo el sentido de la responsabilidad es lo que debe guiarte para explicarle a tu pareja y a tus hijos de una forma empática y cariñosa que “de momento” hay ciertas promesas que no vas a poder cumplir. Es importante que no sea el sentimiento de culpa el que te guíe, pues suele llevarnos a tomar decisiones compensatorias equivocadas: “como he tenido que borrar a mi hijo de judo (y eso me hace sentir culpa) le compenso permitiéndole estar más tiempo con el ordenador o mimándole” o “como me siento culpable por no cumplir con esa promesa a mi pareja, le permito que me riña por otras cosas más de la cuenta…”

Un consejo: si fallaste a alguien es importante disculparte ante esa persona, y no menos importante es que te perdones a ti mismo, para ello es fundamental que eches mano de tu sentido de la responsabilidad e intentes hacer lo que esté en tu mano para reparar el daño cometido, pero claro, solamente hasta donde esté en tu mano, una vez lo hayas hecho, comienza el proceso de abandonar la culpa y perdonarte, para por fin descansar.

Una respuesta a “Distinguir la responsabilidad de la culpa

  1. Pingback: Lo que subyace a tu libertad para tomar decisiones vitales | Ansiedad y Estres Laboral·

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